viernes, 27 de noviembre de 2009

Emmanuel Kant

Immanuel Kant (Königsberg, Reino de Prusia, 22 de abril de 1724 - íbidem, 12 de febrero de 1804) fue un filósofo alemán. Esta considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna, del último período de la Ilustración y de la filosofía universal. En la actualidad, Kant continúa teniendo sobrada vigencia en diversas disciplinas: filosofía, derecho, ética, estética, ciencia, política, etc. Una sostenida meditación sobre los diversos fenómenos del obrar humano nos remite necesariamente a Kant, que junto con Platón y Aristóteles constituye, según una gran mayoría, el hilo conductor de los grandes aportes al conocimiento humano.
Emmanuel fue una figura hizo un gran aporte al conocimiento humano al conciliar dos corrientes filosóficas totalmente opuestas y que sin embrago fueron pilares fundamentales del conocimiento humano: el racionalismo y el empirismo.

  • El racionalismo sostiene que el sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento. Sus características principales resaltan en poder de la razón en la cual ciertas ideas morales y lógicas son innatas del ser humano.
  • El empirismo afirma que la experiencia es la base de todos los conocimientos no solo en cuanto a su origen sino también en cuanto a los contenidos del mismo.

Mientras que los racionalistas defendían la idea que no se podía aprender si ideas, y los empiristas que no se podía aprender sin la experiencia. Kant resolvió que para aprender se necesitan de ambas ya que estas a pesar de ser opuestas, logran interactuar entre si para dar como resultado el conocimiento humano. Esto lo sostiene en su obra Analítica trascendental, la cual puede resumirse en los siguientes enunciados:

  • El origen de todos nuestros conocimientos está en los sentidos. El espacio es la forma que aportamos para las representaciones externas. El tiempo es la forma pura que previamente aportamos tanto para lo externo como para lo interno.

  • Aparte de estas formas puras, la razón humana dispone de la facultad del entendimiento, confirmadora espontánea con su bagaje de categorías.

  • Las intuiciones sensibles por sí mismas y solas no engendran conocimiento: son ciegas

  • Las intuiciones sensibles constituyen materia de conocimiento en tanto se someten a la conceptualización del entendimiento. Y a partir de allí opera nuestro aparato discursivo.